Misioneros de cartón

Es muy bueno que haya misioneros, se necesitan muchos más de los que hay. Más de 2 billones de personas en el mundo no ha escuchado las buenas nuevas, sobre todo en oriente. Sin embargo en occidente aparecieron hace varios años los misioneros de cartón y como una plaga se dispersaron por varias partes. Son el resultado de varias cosas tales como la mala doctrina del evangelio, la mala falta de temor de Dios en las misiones, la omisión de obediencia a mandatos u ordenanzas bíblicas y sobre todo a una descontrolada motivación a jóvenes inmaduros a estar en las misiones.

misionero de cartón

¿A que me refiero?

Me refiero a que hoy en día es muy fácil ser misionero conforme a los estándares actuales pero esto dista mucho del modelo Bíblico.

Seguro más de uno saltará de la silla con este artículo y dirán que no tengo derecho a decir esto; sin embargo, mi deseo es evaluar el concepto actual de un misionero a la luz de la Palabra de Dios y quizás esto sirva tanto para los misioneros de cartón como para los reales y también a cualquier hermano que desea serlo o cualquier creyente fiel que desea apoyar ya que debemos saber a quién se debe reconocer si queremos verdaderamente agradar a Dios siguiendo su Palabra.

Los misioneros de cartón suelen estar a tiempo completo;  en su mayoría tienen sustento económico, aunque no todos tienen tanto como desean.  Algunos sí tienen suficiente  y aún así se quejan y otros viven solo con algunas migajas. Generalmente se han involucrado muy jóvenes en la obra, motivados a la misión como una aventura excitante y una vida superior. La mayoría de la veces han manipulado sus emociones o verdaderos deseos de servir a Dios para guiarlos conforme a propósitos personales o institucionales y no principios Bíblicos.  (Ej: Se toma a un joven en un campamento: se le dice que si no es misionero vivirá una vida mediocre, porque no le dará a Dios toda su vida o porque no hay nada más importante que dedicar la vida entera para servir a Dios y si hace otra cosa seguramente es porque no ama tanto a Dios o quiere reservarse cosas para si mismo)

Los misioneros de cartón no cumplen con los requisitos bíblicos de pastores o ancianos que detalla la escritura en 1 Timoteo 3:2-7; Tito 1:6-9  muchos de ellos ni siquiera cumplen con los requisitos de diáconos: 1 Timoteo 3:8-13. Ellos se justifican diciendo: – ¡Yo no soy Pastor, soy misionero!  Como si acaso un misionero no debería tener todas estas características.  ¿Qué hace un misionero?  Predica, evangeliza, aconseja, exhorta. ¿A caso no son esas las responsabilidades de un Pastor? ¿Qué hace otro misionero? Sirve, colabora, apoya en tareas prácticas para el avance de la obra de Dios. ¿A caso no son esas las responsabilidades de un diácono?   Esta bien, si si… entiendo que el pastorado y diaconado es un oficio en la iglesia local y los misioneros no siempre tienen esa función por causa de su misión, pero… ¿Deberían ellos auto denominarse misioneros si no cumplen los requisitos bíblicos de diácono o pastor?

Por otro lado, el mejor ejemplo de misionero en la escritura (y que ellos usan) lo tenemos directamente del Apóstol Pablo. El partió de una iglesia local, no de una misión u organización. El fue separado para el ministerio por el Espíritu Santo en una iglesia con un liderazgo plural y temeroso de Dios, quienes con oración y ayuno comprendieron el llamado que tanto Pablo como Bernabé tenían.   Los misioneros de cartón no tienen una iglesia local, muchos de ellos nunca han sido ordenados al ministerio; muchos, ni siquiera han pasado un tiempo prudencial en una iglesia como miembros y no se ha comprobado su fidelidad y servicio al Señor. ¿Serán ellos diferentes en las misiones si no lo han sido en su iglesia local?  ¿Los llama el Señor y los levanta como misioneros si no ha mostrado a la iglesia y a su liderazgo que esas personas son llamadas?

Muchos misioneros de cartón dicen que han sido llamados y por eso no trabajan secularmente sino solo en la obra. Lo triste y lamentable es que muchas veces son carga a hermanos o iglesias para su sostén pidiendo apoyo, como si trabajar fuera un pecado porque “han sido llamados a la obra”. ¿Acaso el apóstol Pablo no trabajó muchas veces para no ser carga a otros y así predicar el evangelio?  Algunos misioneros de cartón tienen un poco más de prudencia y temor de Dios y viven con muy poco sustento confiando en que Dios les va a proveer y no se atreven a pedir a los hombres sino solo orar. ¿Es esto confianza en Dios o irresponsabilidad con base mística?  ¿Imposibilita mi misión que tenga algún tipo de trabajo para complementar mi sustento y no hacer pasar mi familia por necesidad?  La Escritura es determinante en cuanto a esto:  “porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” 1 Timoteo 5:8.  El Apóstol Pablo no tenía esposa, pero aún se esforzaba para proveer para sí y para los que iban con él cuando era necesario:  “Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido.” Hechos 20:34.

Conozco Pastores que llevan adelante muy bien su labor y aún así trabajan secularmente. Ellos son muy disciplinados y trabajadores, tanto en su trabajo secular o profesional como en la iglesia y el reino de Dios. Muchos de ellos estarían dispuesto a dejar todo para servir al Señor con todo su tiempo, pero no tendrían un sustento “digno” y pondrían en necesidades a sus familias lo cual es una clara guía de que Dios no les exige ese paso. ¿Quiere Dios que los Pastores y misioneros vivan pobres y necesitados?  No, aunque si es cierto que en situaciones Dios puede determinar eso temporalmente, no es algo que uno “voluntariamente”  deba buscarlo. Eso sería una irresponsabilidad.

Muchos misioneros de cartón son vagos. Quieren tener el título de misioneros y decir que están en la obra a tiempo completo pero no son trabajadores ni esforzados, sus esfuerzos están limitados a dirigir unas reuniones o liderar un grupo de jóvenes.  Muchos son misioneros porque no encontraron ninguna otra cosa en este mundo en que sentirse útiles. No han desarrollados su habilidades ni tampoco se han preparado en el ámbito secular por lo tanto ven a las misiones como un campo en donde lograr su “auto-realización”.   Ellos nunca considerarían salir de las misiones. No importa cual fuere el problema, dejar las misiones para ser un miembro de una iglesia y tener un trabajo secular sería “bajar” un escalón, en el mejor de los casos… y hasta dejar la obra de Dios por amor al mundo en el peor de ellos. Así también son manipulados por sus líderes que los explotan por causa de “la obra” para tener siervos a su disposición.

Los misioneros de cartón viven con un yugo en sus hombros compuesto por el legalismo y el misticismo. Son legalistas por la cantidad de normas y reglas que tienen personalmente o impuestas por sus misiones y son místicos porque se creen piezas claves en la obra de Dios, su llamado es muy subjetivo y su disposición  o voluntad es el motor principal en su santificación. Acostumbran a ver a las otras personas como inferiores a si mismos, sobre todo, porque no están en “la obra” como ellos.

Los misioneros de cartón son generalmente egoístas. Como están en la obra, se acostumbran a ser los que reciben y como no tienen mucho para dar, no dan porque no tienen y así se consideran exentos de tales mandamientos. Si reciben bendición es porque Dios los prospera pero pocas veces ellos se esfuerzan en lo material para bendecir a otros o ayudar a los necesitados.

Casi en todos los casos, este tipo de misioneros tienen una mala doctrina. Su evangelismo es fácilmente evaluado por resultados, números o decisiones.  Esto hace más fácil conseguir apoyo, sobre todo de iglesias, personas o instituciones que se dejan llevar por el éxito en la obra de Dios desde una perspectiva empresarial o humana y no por los frutos del Espíritu. La salvación para ellos es resultado de “una decisión humana” y no 100% de la gracia de Dios.

Estimado lector, si ud al leer esto se da cuenta que es un misionero de cartón, le dejo el desafío que evalúe su condición de misionero a la luz de la Palabra y le obedezca a Dios con limpia conciencia. No trate de agradar a lo hombres, haga lo que Dios quiere. Si tiene que dejar “su misión”, déjela, a Dios dará cuentas. Si tiene que trabajar, trabaje. Si tiene que buscar una iglesia, búsquela y hágase miembro fiel, si desea se un misionero real y no ha sido ordenado formalmente, haga todo lo anterior y espere hasta que Dios lo levante. No se auto-proclame. Mejor es que Dios lo haga misionero o pastor y no estar en esa función en desobediencia al Señor. Si tiene que estudiar doctrina y cambiar creencias equivocadas, hágalo con humildad, seguro algo tendrá que aprender y necesitará quien le enseñe. Es muy difícil para alguien que ha sido ya maestro corregir las enseñanzas incrustadas en sus mentes y sus bocas, pero si es del Señor, mejor hacerlo pronto y con humildad que “hacerse maestro y recibir mayor condenación”.

Hermano, si ud. está apoyando o sosteniendo misioneros económicamente o en oración, vele que esté siendo usado por el Señor y lo hace en obediencia a su Palabra. Así como ud. desearía invertir bien su dinero en un banco y que no lo defrauden busque también apoyar a aquellos que se conducen con temor y obediencia al Señor. Ore para ser guiado, no sea manipulado por propuestas exitosas o el carítma de una persona.  Vea el carácter y la conducta, conozca sus hogares y familias y sobre todo si cumplen con los requisitos bíblicos.  Reconozca a aquellos que el Señor está levantando en su congregación para servirle. El mayor sustento no es económico sino la oración ferviente y el amor fraternal. Esto nos lleva luego a ser prácticos y sin lo previo es solo hipocresía. Por otro lado, si ud. está en una iglesia cuyo liderazgo espiritual está a cargo de un misionero de cartón ¡huya! Corra por su vida espiritual y busque una iglesia bíblica  empezando por el liderazgo, porque si ellos enseñan la Palabra deben entonces ser ejemplo de obediencia.

Espero que sea de bendición para el pueblo de Dios y la extensión de su reino.

 

© Por Adrián Passarelli. Verdadenamor.  Este material es de libre reproducción y distribución, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.


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1 comentario

Archivado bajo Iglesia, Interés General, Pastores Ancianos, Teología, Vida Cristiana

Una respuesta a “Misioneros de cartón

  1. Muy bueno el artículo. Me gustaría saber si peenso en alguna organización paraeclesiastica para escribir este artículo ya que se parece mucho a los misioneros del Ministerio Palabra de vida internacional. Espero su respuesta

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